Me enamoro de tu mirada
algunas veces verde y otras azul,
siempre tan solitaria, tan para mí.
Tengo tu aroma grabado en una gota,
recorriendo todo mi cuerpo cuando te vas
al ritmo y compás de mi débil pulsar.
Pero más aún tengo tu voz
impresa en todo el cielo sobre mi pelo
puesta como una la espuma sobre el mar.
Cada día tengo más de tu piel,
suave, deliciosa y siempre provocadora
me hace temblar, estremecerme y volar.
Te tengo a ti dentro de mí,
Me tengo a mí dentro de ti,
Me tengo a mí gracias a ti.