jueves, 26 de mayo de 2011

Paz


Te perdí en mi afán de encontrarte,
te falté, te confundí con soledad,
tu enemiga por excelencia
y mi compañera en la experiencia.

¡Ay de mí sin ti!
Vuelve a mi rumbo para siempre,
vela mis sueños y horas de ocio,
envuélveme en tus alas de lavanda.

Abandona tu fantasía y cámbiame
esta soledad enamorada del pasado
por ti, lléname de todo tu ser,
sé mi nuevo yo.

¡No me dejes así, no huyas de mí!
Reinstala tu gobierno dentro de mí,
lejana, manda como si fueras tú misma
la que necesita de ti para sobrevivir.

Te lo ruego paz, incorpórate,
aduéñate de mis sentidos y ordéname
que no puedo ni mantenerme en pie,
que por dentro soy pura guerra.