Hay amores inconclusos, que huyen por temor a las verdades más absurdas
Hay amores que improvisan, que son mundos de imaginación
Hay amores que ya no saben reír, que dibujan sonrisas exhaustas
Hay amores que se quieren despedir, pero no pueden darse la espalda y seguir con su camino
Hay amores que se graban en la sangre, que perdieron la carrera contra la razón
Hay amores que se infestan de costumbre, que dejaron la ilusión bajo llave en un cajón
Hay amores desesperados que se pierden a sí mismos en la humillación
Hay amores viejos, que viven atrapados los recuerdos de almas inertes
Hay amores delicados, que rozan al corazón como la brisa del mar
Hay amores olvidados, que habitan en un callejón de la avenida soledad
Hay amores prohibidos que viven la pasión y con calma en la clandestinidad
Peor aún, hay amores que no nacen jamás.